LA BATALLA DE CANNES

 

 Bataille de Cannes, Vol4, p 391, Paris chez Gandouin, Giffart et Armand 1727-1730

 I efectivos y disposicion de los dos ejercitos antes la batalla de Canna.

 
 Annibale dispone in prima linea la sua fanteria leggera, in modo da formare una barriera protettiva. Disponendo di pochi fanti, non può opporre alla fanteria romana una forza di combattimento della stessa potenza e, per evitare di venir circondato, deve allineare il suo fronte alla pari di quello dei suoi avversari con il risultato che la sua linea di battaglia è meno profondo e meno resistente. Da questa debolezza il suo genio tattico ne trae una forza. Le più solide unità, tra le sue truppe a piedi, sono quelle della fanteria pesante africana. Ne fa così l'elemento offensivo del suo piano. Divisi in due schiere della stessa entità numerica, questi fanti sono piazzati da una parte e dall'altra del centro, ma retrocessi rispetto ad esso.
Annibale schiera i fanti gallici e spagnoli sul davanti in rapporto alla linea degli africani che li affiancano a destra e sinistra. In questa maniera, Annibale, porge un'esca preparandosi una potenziale elasticità. Galli e iberici sono disposti in compagnie alterne.
Alle ali viene piazzata la cavalleria. A sinistra i cavalieri di Asdrubale. A destra la cavalleria di Annone.
Scegliendo come aiutante suo fratello Magone, Annibale ,riserva per se il comando della fanteria centrale, dove si svolgerà la parte più delicata del suo piano.

 II Comienzo de las operaciones

 Los jinetes de Asdrúbal II atacan a la caballería romana, que se bate valientemente pero que acaba por rendirse, replegándose las vanguardias de una y otra parte. Y es entonces cuando comienza el combate de la infantería. Como ya había previsto Aníbal, sus hombres se pliegan ante la infantería romana que avanza confiada hasta que se encuentra rodeada entre los dos cuerpos de la infantería pesada africana de Aníbal, que converge hacia el centro para atacar de flanco al enemigo. Simultáneamente, la caballería de Asdrúbal, después de haber puesto fuera de combate al ala derecha de la romana, ataca al ala izquierda de ésta que anterioramente había resistido a los númidas que se le habían enfrentado, pero que se desbanda cuando se ve cogida en tenaza

 III Cerco del ejército romano.

 
 Ya la caballería púnica no tiene más que atacar por la espalda a la infantería romana, prisionera en la trampa que había modelado desde el principio de la batalla la táctica de eliminación del centro. Aníbal perdió seis mil hombres. Pero de parte de los romanos fue un desastre. Polibio calcula sesenta mil caídos y más de diez mil prisioneros. En tres encuentros Aníbal había reducido a la nada el 15 por ciento de las reservas movilizables de toda Italia. Según las normas tácitas en vigor en aquella época, Roma se veía obligada a la capitulación