La travesia de los Alpes por Aníbal

(Image 1 : Hannibal et son armée traversant les Alpes. William M. Turner, 1812)


No cabe duda de que de los grandes hechos de la Antigüedad, la travesía de los Alpes por Aníbal es el que ha hecho correr más tinta, pues todos los historiadores se empeñan en relatar estos acontecimientos. Tito Livio señala las variantes que encuentra en sus propias fuentes. Medio siglo más tarde, Séneca hace alusión a las diferentes versiones de ellos. Y desde el principio del S. XVI, la literatura no ha cesado de inspirarse en este episodio de la Historia. A finales del S. XIX un especialista estimaba en más de trescientos el número de libros consagrados a esta cuestión. En vísperas de la Primera Guerra mundial, un historiador declaraba que le serían necesarios más de cien años para recorrer toda la bibliografía relativa a este asunto.
En la actualidad sería necesaria una segunda vida para leer todo lo que ha aparecido después sobre ello.
Es verdad que, en varias ocasiones, hacia el año 400 (a.J.) algunos grupos celtas habían atravesado los Alpes. Pero que un ejécito entero de varias decenas de miles de soldados, con su caballería, su intendencia y sus elefantes, hubiera podido atravesar estas montañas, era un hecho sin precedentes. Esta hazaña estaba a la altura de las de Alejandro Magno, e incluso las eclipsaba, llegando al nivel mítico de las proezas de Hércules.

 

(Image 2 : La traversée des Alpes, par A. Charpentier, 1905)

itinerario de aníbal (© Apollonia)